×
×
Buscar
Inicio Destacado Impuestos inmobiliarios en RD: balance 2025 y señales clave para el mercado en 2026

Impuestos inmobiliarios en RD: balance 2025 y señales clave para el mercado en 2026

3 marzo, 2026 8

El año 2025 cerró con un dato revelador para el sector inmobiliario dominicano: los impuestos vinculados directamente a bienes raíces superaron los RD$22 mil millones, en un contexto donde la recaudación fiscal total del país creció cerca de un 8%. Estas cifras, publicadas por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) y recopiladas por medios especializados del sector, confirman que el mercado inmobiliario fue uno de los motores más activos de la economía formal durante el año pasado.

Más allá del impacto recaudatorio, este comportamiento fiscal deja pistas importantes sobre cómo podría comportarse el mercado en 2026, especialmente en términos de precios, formalización y planificación financiera para compradores e inversionistas.

Uno de los indicadores más relevantes fue el incremento de casi un 16% en el Impuesto de Transferencia Inmobiliaria, un tributo que se paga cada vez que una propiedad cambia de dueño. Este crecimiento sugiere no solo un mayor número de operaciones formales, sino también valores de venta más altos, ya que el impuesto se calcula sobre el precio registrado del inmueble.

En la misma línea, el Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria (IPI) aumentó cerca de un 13% respecto al año anterior, reflejando una expansión del patrimonio inmobiliario declarado y una mayor valorización de viviendas y apartamentos, especialmente en zonas urbanas y turísticas. Este comportamiento suele anticipar un mercado más exigente en 2026, donde la planificación fiscal será cada vez más relevante para propietarios e inversionistas.

Otro dato que destacar es el crecimiento de más del 10% en los tributos asociados a ingresos extranjeros, una señal de que el capital internacional sigue teniendo un peso importante en el desarrollo y adquisición de inmuebles en el país. Aunque este indicador no es exclusivamente inmobiliario, su evolución suele estar estrechamente ligada a proyectos residenciales, turísticos y de renta a largo plazo.

De cara a 2026, estos resultados fiscales apuntan a un escenario donde el mercado inmobiliario dominicano seguirá activo, pero con mayor atención a la formalidad, los costos fiscales y la debida planificación legal. Para quienes planean comprar, vender o invertir, entender cómo se comportaron los impuestos en 2025 puede ser clave para anticipar decisiones más acertadas en el año en curso.

El crecimiento de los tributos inmobiliarios en 2025 no fue un hecho aislado, sino el reflejo de un mercado más dinámico, valorizado y formalizado. Si esta tendencia se mantiene, 2026 podría consolidarse como un año de oportunidades, pero también de mayores exigencias fiscales y estratégicas para todos los actores del sector.